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Cayo Coco. Paraíso eterno
Hoy en la geografía turística cubana esta promisoria región es conocida como Jardines del Rey, nombre con el cual bautizara originalmente (hacia 1514) el Adelantado Diego Velázquez a este rosario de islotes de belleza singular y todavía intacta pertenecientes al archipiélago Sabana-Camagüey, el mayor de los cuatro que rodean a la isla de Cuba.
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Cayo Coco, que cuenta ya con una sólida infraestructura hotelera, posee 22 kilómetros de playa de arena fina y aguas verdosas y transparentes, ubicadas en un entorno prácticamente virgen, donde los bosques y otras formaciones vegetales cubren cerca del 90% de su territorio. Cuenta también con varias lagunas interiores, hábitat ideal para diversas especies de la fauna, y con dos interesantes senderos interpretativos: el de la duna de la Loma del Puerto y el de Las Dolinas.
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Buceo
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A sus más de 30 kilómetros de playas vírgenes y el encanto singular que ofrecen a los amantes del buceo sus fondos marinos, protegidos por la segunda barrera coralina más extensa del mundo (sólo aventajada por la de Australia), este joven destino turístico adiciona sus altos valores escénicos y ambientales y sus bien conservados ecosistemas tropicales, para constituirse en una propuesta capaz de seducir al vacacionista más exigente.
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Cayo Coco debe su nombre a la abundante presencia del ibis blanco (popularmente conocido como pájaro coco), identificada también como "la isla de los flamencos" por la abundante colonia de flamencos rosados que habitan al sur del cayo y que regalan un espectáculo inusual e inolvidable.
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